Separados de mi nada podeis hacer

Delivered as a sermon at Emmanuel Church on August 22, 2010 … these are the speaking notes and not the transcript of what was shared on that day.

Hace como una semana y media sentía que el Señor me decía: “separado de mi … nada puedes hacer.”

Pero que me esta tratando de decir? Que es lo que tengo que entender de una manera mas profunda de lo que antes he entendido.  Fui entendiendo que este mensaje no era solo para mi… sino que es para todos nosotros. Los que estamos aquí hoy; así como los que no están aquí hoy.

Pensemos un poco…

Que es lo que hacemos?
Que es lo que tratamos de hacer?
Que es lo que debemos de hacer?

Día a día, que hacemos … y para que lo hacemos?

Permiteme hacerte esta pregunta: Cual es la meta por la cual te esfuerzas tanto?

Anteriormente  he compartido lo bueno que soy para perder tiempo y para distraerme. Pierdo facilmente el enfoque y comienzo a perder el tiempo.  Pero solo lo que hacemos para Dios vale la pena. Solo lo que hacemos para El tiene valor eterno.

Esto de nuevo nos lleva a la pregunta – de que te ocupas? Que llena tu mente, tus pensamientos y tu tiempo?

Vamos a hacer un pequeño recorrido y tratar de llegar a la razón por la cual muchas veces no somos tan efectivos en el ministerio como podemos ser. La razón por la cual no estamos dando mucho fruto.

Comenzamos con.. .

EL PASADO
Vamos por favor a Efesios 2:1-14

1 En otro tiempo ustedes estaban muertos en sus transgresiones y pecados,
2 en los cuales andaban conforme a los poderes de este mundo. Se conducían según el que gobierna las tinieblas, según el espíritu que ahora ejerce su poder en los que viven en la desobediencia.
3 En ese tiempo también todos nosotros vivíamos como ellos, impulsados por nuestros deseos pecaminosos, siguiendo nuestra propia voluntad y nuestros propósitos. Como los demás, éramos por naturaleza objeto de la ira de Dios.
4 Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor por nosotros,
5 nos dio vida con Cristo, aun cuando estábamos muertos en pecados. ¡Por gracia ustedes han sido salvados!
6 Y en unión con Cristo Jesús, Dios nos resucitó y nos hizo sentar con él en las regiones celestiales,
7 para mostrar en los tiempos venideros la incomparable riqueza de su gracia, que por su bondad derramó sobre nosotros en Cristo Jesús.
8 Porque por gracia ustedes han sido salvados mediante la fe; esto no procede de ustedes, sino que es el regalo de Dios,
9 no por obras, para que nadie se jacte.
10 Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica.
Unidad en Cristo
11 Por lo tanto, recuerden ustedes los gentiles de nacimiento —los que son llamados «incircuncisos» por aquellos que se llaman «de la circuncisión», la cual se hace en el cuerpo por mano humana—,
12 recuerden que en ese entonces ustedes estaban separados de Cristo, excluidos de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo.
13 Pero ahora en Cristo Jesús, a ustedes que antes estaban lejos, Dios los ha acercado mediante la sangre de Cristo.
14 Porque Cristo es nuestra paz: de los dos pueblos ha hecho uno solo, derribando mediante su sacrificio el muro de enemistad que nos separaba,
15 pues anuló la ley con sus mandamientos y requisitos. Esto lo hizo para crear en sí mismo de los dos pueblos una nueva humanidad al hacer la paz,
16 para reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo mediante la cruz, por la que dio muerte a la enemistad.
17 Él vino y proclamó paz a ustedes que estaban lejos y paz a los que estaban cerca.
18 Pues por medio de él tenemos acceso al Padre por un mismo Espíritu.
19 Por lo tanto, ustedes ya no son extraños ni extranjeros, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios,
20 edificados sobre el fundamento de los apóstoles y los profetas, siendo Cristo Jesús mismo la piedra angular.
21 En él todo el edificio, bien armado, se va levantando para llegar a ser un templo santo en el Señor.
22 En él también ustedes son edificados juntamente para ser morada de Dios por su Espíritu.

Que podemos ver acerca de nuestros antecedentes? No hay mucho de que enorgullecernos… todos estuvimos en algún momento ‘muertos en nuestros propios pecados.’ Miren que fuertes estas palabras:

3 En ese tiempo también todos nosotros vivíamos como ellos, impulsados por nuestros deseos pecaminosos, siguiendo nuestra propia voluntad y nuestros propósitos. Como los demás, éramos por naturaleza objeto de la ira de Dios.

Todos comenzamos separados de Dios.  Aunque tu hayas nacido en un hogar cristiano… en algún momento tuviste que tomar tu propia decisión de seguir a Cristo. Solo porque vienes a la iglesia todos los domingos no significa que tienes a Cristo en tu corazón.  La iglesia no salva… el cristianismo de tus padres tampoco te salva.

Volvemos…

En cierta forma todos nosotros hemos sido entrenados a ser independientes y de la misma manera así entrenamos a nuestros hijos. Queremos que nuestros hijos se laven los dientes solos, que puedan dormir solos, que aprendan a comer solos. Entrenamos a nuestros niños para que en algún momento puedan funcionar y desenvolverse SIN nosotros!  (En ingles se usan las siguientes palabras ‘self-serve society’ … ‘do-it-yourself’).

El problema es que el proceso con Dios es al revés. Comenzamos alejados e independientes de El y el proceso con Dios tiene que llevarnos a la dependencia de El.

Comenzamos alejados e independientes de El y el proceso con Dios tiene que llevarnos a la dependencia de El.

Juan 3:28-30 (Nueva Versión Internacional)
28 Ustedes me son testigos de que dije: “Yo no soy el Cristo, sino que he sido enviado delante de él.”
29 El que tiene a la novia es el novio. Pero el amigo del novio, que está a su lado y lo escucha, se llena de alegría cuando oye la voz del novio. Ésa es la alegría que me inunda.
30 A él le toca crecer, y a mí menguar.

Vemos a un hombre que no quiere nada de la gloria. El dice, y creo que todos aquí conocemos este pasaje… dice que Cristo tiene que crecer y el menguar… el de-crecer.

Filipenses 1:6 (Reina-Valera 1960)
6 estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo;

La buena obra es el proceso en el cual nos encontramos ahorita mismo. Ese proceso de purificación, de madurez… ese proceso por el cual tu y yo estamos siendo moldeados mas y mas a la imagen de Jesucristo.

Justo de esto compartí hace unas semanas atrás. Que gusto da poder trabajar al lado de cristianos con carácter. Ese carácter es moldeado en el fuego de la prueba…

Repasemos esta primera parte…

  1. Instruidos y entrenados para ser independientes… (self-serve)
  2. Todos nosotros con el mismo ‘pedigree’ …
  3. “muertos en transgresiones y pecados”
  4. “impulsados por nuestros deseos pecaminosos, siguiendo nuestra propia voluntad y propositos”
  5. Entonces llegamos con nuestras tendencias de independencia a los pies de Cristo y comenzamos el proceso de aprender a depender de El…
  6. Que El crezca … y que nosotros mengüemos
  7. La buena obra sera perfeccionada hasta el día de Jesucristo.

EL PROBLEMA
Lo que debe de suceder es fácil…

  1. Rescatados
  2. Una obra bajo construcción (work in progress)

Imaginen unos rieles aquí, nos subimos al trensito … el problema es que de una manera u otra nos descarrilamos.

Hay muchas razones por las cuales nos podemos descarrilar.   En mi opinión mucho tiene que ver con nuestras tendencias de independencia. Cuando estabas apartado y lejos de Dios tu hacías lo que quisieras!

  • Se te ocurría algo… lo hacías!
  • Se te antojaba otra cosa… la conseguías!

Así de fácil era… y así te has acostumbrado. Todos nosotros aquí continuamente buscamos lo nuestro. Lo mio… lo que a mi me gusta. Lo que yo quiero.

Vamos a la palabra…

Juan 21:1-5 (Reina-Valera 1960)

1 Después de esto, Jesús se manifestó otra vez a sus discípulos junto al mar de Tiberias; y se manifestó de esta manera:

2 Estaban juntos Simón Pedro, Tomás llamado el Dídimo, Natanael el de Caná de Galilea, los hijos de Zebedeo, y otros dos de sus discípulos.

3 Simón Pedro les dijo: Voy a pescar. Ellos le dijeron: Vamos nosotros también contigo. Fueron, y entraron en una barca; y aquella noche no pescaron nada.

4 Cuando ya iba amaneciendo, se presentó Jesús en la playa; mas los discípulos no sabían que era Jesús.

5 Y les dijo: Hijitos, ¿tenéis algo de comer? Le respondieron: No.

Hace unos meses se compartió acerca de Juan 21 y ahora este miércoles pasado otra vez se hablo de este pasaje. Yo no se pero yo sentí que la palabra era para mi. Y que Dios me recordaba de la otra palabra de hace algunos meses.

En este pasaje encontramos a Pedro y algunos de los otros discípulos quizás un poco desanimados… quizás cansados. En realidad no hay mucho detalle al respecto pero como hemos visto antes el Señor Jesús los había citado al monte porque allí se encontraría con ellos. Sin embargo ellos deciden hacer otra cosa… bueno en realidad Pedro decide hacer otra cosa y los demás lo siguen. No sabemos si la decisión era que iban a pescar una vez… o que volverían a ser pescadores de peses a tiempo completo (y no de hombres como Jesús los había llamado).

Sabemos que en los versículos que siguen a estos que acabamos de leer Jesús restaura a Pedro y su ministerio… pero en este momento quiero que veamos el versículo 5:

5 Y les dijo: Hijitos, ¿tenéis algo de comer? Le respondieron: No.

Jesús sabia que no habían pescado NADA. Y entonces para que les pregunta?

Es parte del proceso… Jesús hace la pregunta justa para hacerlos pensar. Para hacerlos recapacitar.

“Han pescado algo?”

No fue para enojarlos ni frustrarlos sino que fue para que ellos pudieran comenzar ese proceso hacia el reconocimiento de que algo andaba mal. Miren como les llama…

“Hijitos”

En otras versiones dice muchachos o amigos. No los llama para regañarles… pero su pregunta lo dice todo… y la respuesta era la única que ellos podían dar en ese momento.

No hemos pescado nada.  Toda nuestra experiencia de pescadores… todo lo que nosotros pensamos que podíamos hacer nos sirvió de nada esta noche. No logramos nada. No conseguimos nada.

Hasta este momento, el punto no ha sido hecho.

Juan 21:6 (Nueva Versión Internacional)
6 Tiren la red a la derecha de la barca, y pescarán algo. Así lo hicieron, y era tal la cantidad de pescados que ya no podían sacar la red.

Y entonces … que paso aquí?
Después de haber tratado solos y con su propia experiencia, conocimiento y fuerzas…
Después de tratar de pescar en el lugar donde habrían pescado quizás miles de veces desde que eran niños…
AHORA con una simple instrucción de aquel que controla los peces y las corrientes del mar ellos pescan tanto que ni pueden sacar la red.

Esto mismo nos pasa a nosotros. Tratando de hacer cosas con nuestras propias fuerzas y para nosotros mismos perdemos tiempo y fuerzas.

Hermanos – no vale la pena hacer las cosas sin Dios. A los ya 38 años yo veo que casi he perdido la mayor parte de mi vida haciendo cosas para mi…. y no para Dios.

Las cosas que hice sin Dios… no me han valido nada. El en su misericordia las usa para enseñarme pero pude haber tomado un camino diferente.

LA OPORTUNIDAD
Lo que Cristo le ensena a Pedro y a los otros discípulos no es nada que El no hubiera ensenado antes. Como los maestros aquí saben, para aprender bien las cosas tiene que haber repetición. Repetición. A los ninos les repetimos las cosas muchas veces. Y ellos también hacen la misma pregunta veinte veces… pero es que así están aprendiendo.

La lección que quiero que nos llevemos en este día la encontramos en Juan 15:1-5

Juan 15:1-16 (Nueva Versión Internacional)

1 »Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador.
2 Toda rama que en mí no da fruto, la corta; pero toda rama que da fruto la poda[a] para que dé más fruto todavía.
3 Ustedes ya están limpios por la palabra que les he comunicado.
4 Permanezcan en mí, y yo permaneceré en ustedes. Así como ninguna rama puede dar fruto por sí misma, sino que tiene que permanecer en la vid, así tampoco ustedes pueden dar fruto si no permanecen en mí.
5 »Yo soy la vid y ustedes son las ramas. El que permanece en mí, como yo en él, dará mucho fruto; separados de mí no pueden ustedes hacer nada.

Saben que yo lucho mucho con esto. Lucho porque trato de hacer las cosas con mis propias fuerzas… trato de basarme en mis talentos o en mi conocimiento casi inconscientemente pensando que puedo hacerlo YO SOLO sin la ayuda de Dios. No es algo que pienso conscientemente sino que es algo que muchas veces lo veo en mi actitud y en la manera en que vivo.

Esta actitud de autosuficiencia muchas veces ni la notamos porque así nos hemos comportado CASI TODA NUESTRA VIDA.

Sin embargo, Cristo nos hace una oferta que no debemos desaprovechar. Yo se que cada uno de ustedes quiere dar fruto para Cristo. Todos nosotros queremos ser fructíferos para El.

En realidad este mensaje es un mensaje simple. No les estoy ensenando algo nuevo. Simplemente estamos repasando juntos algo muy importante. Quiero instarlos y animarlos a que se conecten con Dios. A que como veíamos hace unas semanas no desaprovechemos las oportunidades que El nos da a través de las pruebas.

PASADO – Estuvimos alejados… muertos en nuestro propio pecado pero Dios nos rescato!
PROBLEMA – Traemos algunas tendencias y habitos que nos impiden acercarnos a Dios y ser efectivos en el ministerio. No estamos dando fruto.
OPORTUNIDAD – Tenemos la oportunidad de llevar mucho fruto si caminamos con Cristo.

Leave a Comment

{ 1 trackback }